Obreros de la vida eterna
Obreros de la vida eterna
Hay libros que se leen con los ojos, y otros —más tercos, más hondos— que solo se dejan habitar desde el alma. Obreros de la vida eterna, psicografiado por Chico Xavier y atribuido al espíritu André Luiz, pertenece a esta segunda estirpe: la de los textos que no se limitan a contar, sino que insisten en recordar lo que —dicen— ya sabíamos antes de nacer.
En este volumen, que forma parte del ya célebre corpus sobre la vida después de la muerte, no encontramos túneles con luces al fondo ni ángeles tocando el arpa sobre nubecitas de merengue. Lo que hallamos es trabajo. Mucho trabajo. Como si el más allá fuera, paradójicamente, un enorme campo de labor donde los verdaderos “descansados” son los que más se mueven. Una antítesis brutal para quien aún imagina la muerte como jubilación universal del alma.
El protagonista colectivo de esta historia es un grupo de espíritus liderado por Jerónimo, un ser que, en lugar de replegarse en éxtasis místico tras su tránsito, decide internarse en zonas densas del plano espiritual para asistir a los que están dejando la vida física. Jerónimo no está sano, ni fuerte, ni reluciente. Está desgastado, enfermo, pero activo. Como si la compasión no tuviera horario ni excusas. Y eso, francamente, conmueve más que mil milagros.
André Luiz, en su rol de observador-participante (un cruce entre cronista del más allá y aprendiz espantado), documenta cinco casos de desencarnación. Cada uno funciona como espejo —a veces distorsionado, a veces demasiado nítido— de lo que somos cuando nadie nos sostiene el cuerpo. El apego a las cosas, el libre albedrío mal entendido como capricho, el arrepentimiento que llega tarde (pero llega), y la lenta alquimia de la transformación interior se presentan con una lucidez que no necesita dogmas.
La muerte, aquí, no es castigo ni liberación: es una continuidad. Como pasar de una habitación iluminada a otra más tenue, pero igualmente viva. El texto no pretende catequizar, sino invitar. Con una prosa serena y sin fanatismos, André Luiz nos muestra que morir no es suspenderse en lo eterno, sino mudarse a otro ritmo. Y que, curiosamente, cuanto más nos vaciamos de orgullo, más espacio dejamos para la luz.
También hay arquitectura en lo invisible. El libro describe con minuciosidad casi clínica las estructuras del mundo espiritual: equipos, jerarquías, protocolos. Como si la otra vida fuera una mezcla de hospital, universidad y estación de trenes. Sí: hasta allá llega la burocracia cósmica. Pero con una diferencia notable respecto al mundo físico: allí todo se rige por el amor en acción. Y eso, en tiempos donde el ego cotiza más que la bondad, es casi revolucionario.
Obreros de la vida eterna es, en esencia, una advertencia amorosa: no esperes a morir para empezar a vivir con sentido. El verdadero paso al otro lado se ensaya todos los días, en cada acto desinteresado, en cada renuncia al rencor, en cada oración lanzada sin interés en el retorno.
Porque quizá el juicio final no sea un tribunal, sino un espejo. Y quizá el cielo no esté arriba, sino adentro, esperando a que tengamos el coraje de mirarlo de frente.
Sinopsis de Obreros de la vida eterna
Cinco personas que tuvieron una vida dedicada al bien llegan al final de sus existencias físicas y por los méritos conquistados reciben la ayuda de un equipo espiritual que acompaña su transición al mundo invisible. El Espíritu André Luiz describe su propia experiencia como miembro de una de las expediciones de socorro que los asisten, en una narración cautivante que muestra los ricos matices de la solidaridad y el altruísmo que caracterizan a los obreros que están al servicio del amor divino, en ambos lados de la vida. En este libro el autor espiritual confirma los principios revelados por la Doctrina Espírita sobre la existencia del mundo espiritual, donde prosigue la vida de los Espíritus en un proceso de constante adelanto y en la laboriosa planificación de una nueva jornada terrestre.
Obreros de la vida eterna
| Autor | Chico Xavier |
|---|---|
| Portada | Ver portada |
| Año | 2020 |
| Idioma | Español |
| Encuadernación | Tapa blanda |
| Nº de páginas | 332 |
| ISBN | 9786555701296 |
Chico Xavier

Francisco Cândido Xavier, más conocido como Chico Xavier, es sin duda uno de los más destacados exponentes de la cultura brasileña del siglo XX. De carácter amable, siempre se dedicó a ayudar a los más necesitados. Su labor en beneficio de los demás le valió la nominación de más de 10 millones de personas al Premio Nobel de la Paz de 1981. Nacido en un hogar humilde en 1910, comenzó a ver y escuchar espíritus desde la edad de cinco años, habiendo establecido una relación con ellos que resultó en la publicación de más de 412 obras, todas escritas por espíritus a través de su mediumnidad. Con una calidad literaria extraordinaria, las obras de Chico Xavier son un verdadero éxito editorial, alcanzando más de 25 millones de ejemplares sólo en portugués. Hasta su muerte en 2002, estableció una colección de títulos de diversos géneros, como poemas y poesías, cuentos, novelas y obras de carácter científico, filosófico y religioso. Muchos de sus libros son best-sellers indiscutibles y la información que contienen se utiliza en la producción de películas, obras de teatro, programas de televisión y telenovelas.






