Cómo crear tu frasco de abundancia para el nuevo año 

Como crear tu frasco de abundancia para el nuevo ano

Cada diciembre, mientras el calendario se desangra en sus últimos días, algo se agita en el aire. No es solo el bullicio de las fiestas ni el tintinear de copas brindando por promesas nuevas; es una corriente invisible de deseo, de esa obstinada necesidad humana de creer que el año próximo será distinto. Entre propósitos que duran lo que un brindis y listas que envejecen antes de enero, surge un gesto íntimo y poético: el frasco de abundancia. 

El símbolo de un deseo bien guardado 

A simple vista, no pasa de ser un recipiente de vidrio. Pero en realidad, es una metáfora con tapa: un pequeño santuario donde el deseo toma forma y el futuro se vuelve tangible. No se trata de pedir como quien lanza una moneda al pozo, sino de declarar, con la certeza de un alquimista, que la abundancia ya nos habita. Cada elemento que depositas dentro —una moneda, una hoja de laurel, una piedra que brilla con descaro— actúa como una palabra en un lenguaje que el universo parece entender mejor que nosotros mismos. 

El frasco recuerda, sin decirlo, que la prosperidad no se mide en cifras, sino en conciencia. Y que a veces lo más difícil no es recibir, sino creernos merecedores de lo recibido. 

La energía de un gesto sencillo 

La magia —si es que merece llamarse así— no está en los objetos, sino en la intención que los acompaña. El ritual del frasco de abundancia se apoya en un principio tan antiguo como la esperanza: la gratitud atrae. Al agradecer por adelantado, no mendigas al universo, lo reconoces como un aliado. Y esa diferencia, sutil pero decisiva, separa al supersticioso del consciente. 

Más que atraer riqueza, este acto ordena el caos interior. Nos obliga a elegir lo que realmente deseamos y, al hacerlo, a enfrentarnos con la incómoda pregunta de siempre: ¿qué significa, para mí, ser abundante? 

Cómo crear tu propio frasco de abundancia 

  1. Elige el frasco. 
    Que sea transparente, como tus intenciones. Adórnalo con dorado o verde, los colores del crecimiento y del oro, la materia de los sueños prácticos. 
  1. Prepara el espacio. 
    Enciende una vela, pon música suave, respira. La calma no es un requisito, es el primer ingrediente. 
  1. Selecciona los elementos. 
  • Monedas o lentejas: prosperidad material. 
  • Hojas de laurel o canela: protección y éxito. 
  • Cuarzo citrino o pirita: energía solar, vibrante. 
  • Notas con deseos o afirmaciones: dirección y propósito. 
  • Flores secas: belleza y gratitud, lo que nunca debería faltar. 
  1. Declara tu intención. 
    Dilo con convicción: 
    “Estoy abierto(a) a recibir con gratitud todo lo bueno que el universo dispone para mí.” 
  1. Coloca el frasco en su altar. 
    En un rincón luminoso de tu casa o tu vida. Que te mire, y que tú lo mires, recordando cada tanto que la abundancia no es una meta, sino un modo de estar presente. 

Mantener viva su energía 

Agítalo de vez en cuando, como quien despierta un sueño que no quiere olvidar. Añade nuevos agradecimientos, registra tus logros, observa cómo tus intenciones maduran en silencio. Y cuando el año expire, ábrelo, da las gracias y empieza de nuevo. 

Una conclusión para los incrédulos 

El frasco de abundancia no es un talismán: es una excusa hermosa para detenerse, respirar y declarar que la vida puede ser más que supervivencia. Su poder no radica en la superstición, sino en la atención. En ese instante en que, entre una vela y una cinta dorada, uno se atreve a creer que todo está por empezar. 

Porque quizás la abundancia no sea otra cosa que eso: la fe obstinada en que el mañana aún merece un intento más. 

Entradas relacionadas

Cómo crear un mapa de manifestación emocional (no visual) 

Cómo crear un mapa de manifestación emocional (no visual) 

A veces creemos que manifestar consiste en coleccionar imágenes como quien pega estampas en un álbum. Fotografías de playas, autos brillantes, sonrisas impecables… una escenografía perfecta para una vida que aún no llega. Pero, curiosamente, la realidad suele ignorar...

Cómo definir y activar tus intenciones de año nuevo 

Cómo definir y activar tus intenciones de año nuevo 

Cada enero llega con ese aire de borrón y cuenta nueva que, curiosamente, huele a tinta fresca y a expectativas viejas. Los calendarios se renuevan, sí, pero nosotros… bueno, nosotros intentamos convencernos de que esta vez sí iremos al gimnasio, sí meditaremos todas...

Dar la bienvenida al nuevo año con conciencia y propósito

Dar la bienvenida al nuevo año con conciencia y propósito

Cada cambio de año es, en realidad, una pequeña revolución disfrazada de fiesta. Los brindis y los fuegos artificiales distraen del verdadero acontecimiento: el instante silencioso en que uno se mira al espejo del tiempo y se pregunta —con una mezcla de vértigo y...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *