El Sutra del Loto

El Sutra del Loto

Anónimo

En el vasto jardín de la literatura budista, hay textos que instruyen, otros que consuelan… y luego está El Sutra del Loto, que hace ambas cosas mientras lanza fuegos artificiales celestiales. Redactado en sánscrito hace casi dos mil años, cuando el Imperio romano aún digería aceitunas y el Ganges seguía siendo un refugio de sabios errantes, este texto se yergue como uno de los pilares del budismo Mahāyāna. No es un manual de autoayuda ni un tratado para exégetas insomnes: es una sinfonía mística sobre la posibilidad radical de que todos —sí, incluso tú, incluso yo— llevamos dentro la semilla de un Buda.

Mientras otras doctrinas se entretienen jerarquizando niveles de iluminación como si fueran pisos de una oficina celestial, el Sutra del Loto irrumpe con una idea desarmante: no hay varios caminos, hay uno solo. Y todos están invitados. La noción del ekayāna, el “vehículo único”, pulveriza la estructura piramidal del saber espiritual y propone algo mucho más escandaloso para la época: la igualdad ontológica de todos los seres en su capacidad de despertar.

Esto no significa que el Buda fuera un demócrata avant la lettre, sino más bien un hábil narrador. Porque —y aquí viene el golpe de ironía cósmica— todas sus enseñanzas anteriores no eran más que pedagogía estratégica: upāya, medios hábiles. Como un padre que inventa cuentos para que sus hijos coman verduras, el Buda adapta su mensaje según la audiencia. Y en el capítulo sobre la duración de su vida, lanza otra bomba metafísica: él nunca se fue. No se disolvió en el nirvana como un humo que se extingue, sino que permanece, inmanente y activo, como el sol que sigue brillando aunque esté detrás de una nube de ignorancia.

Las parábolas del Sutra del Loto no son simples adornos literarios: son mapas simbólicos para atravesar el samsara. La casa en llamas, los carros de juguete, la ciudad ilusoria… cada imagen funciona como una grieta en la lógica ordinaria. Como si dijera: la realidad es más compleja —y más poética— de lo que crees. En este teatro sagrado, el Bodhisattva Avalokiteśvara aparece como el héroe compasivo por excelencia, multiplicándose en mil formas para escuchar el clamor del mundo. Una compasión tan activa como el sufrimiento que la convoca.

El Sutra del Loto no busca convencerte con argumentos; prefiere que creas con todo el cuerpo. La fe aquí no es ingenuidad, sino la audacia de confiar en lo invisible. Es un texto que no se disecciona, se recita; no se estudia como un fósil antiguo, se vive como una llama encendida.

Claro, hay quienes lo han acusado de ser demasiado visionario, de rozar el delirio místico. Pero a veces, en medio del incendio de la existencia, lo más sensato no es la razón, sino una flor que brota entre las cenizas.

Sinopsis de El Sutra del Loto

Es el texto sagrado más influyente del budismo Mahayana. Se trata de la compilación de varios textos de tradición oral, con la vocación de acercar el mensaje budista a la población laica. Como la mayoría de los sutras mahayana, fue probablemente escrito varios cientos de años después de la muerte del Buda

El Sutra del Loto

AutorAnónimo
PortadaVer portada
EditorialHerder Editorial
Año2015
IdiomaEspañol
EncuadernaciónTapa blanda
Nº de páginas392
ISBN 9788425434198